Saludos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Sin duda, estamos viendo la explosión de señales y milagros desde el principio de este año. Lo bueno de todo es que esto es solo el principio.
Dios esta restaurando cada área de nuestras vidas; y este mes restaurará nuestra visión del destino glorioso que El preparo de antemano. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10)
Servimos a un Dios de predestinación; un Dios que siempre conoce el fin desde el principio (Isaías 46:9-10). El Salmo 47:4 dice, “El nos elegirá nuestras heredades…” También entendemos por la Palabra, que todo aquel que es nacido de nuevo, se encuentra en el plan de Salvación que Dios predestino para todos los que acepten a Jesús como Salvador. Como esta escrito:
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:29-30).
Esto es lo que califica a cada hijo de Dios como un “hijo del destino.” Además, cada hijo de Dios tiene un destino glorioso en Cristo Jesús. “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.” (2 Pedro 1:3).
La pregunta es: ¿porque, entonces, no vemos que cada creyente vive una vida gloriosa.? Como he dicho muchas veces, cada provisión de las Escrituras tiene condiciones que deben ser cumplidas antes de poder disfrutar de ellas.
Por tan gratuita que sea la salvación, nunca podremos recibirla y disfrutarla sin que primero cumplamos la condición de arrepentirnos de nuestros pecados. (Hechos 2:37-38). También sabemos que mientras tu fe no esté establecida, tu sanidad no está a la vista. (Mateo 9:27-29).
Así mismo, un destino glorioso tiene un precio para poder ser entregado en tus manos. Como aquel hombre le pregunto a Jesús, ¿que haré para heredar la vida eterna? (Marcos 10:17)
Hay algo “qué hacer” para heredar cualquier parte del plan y propósito de Dios para tu vida. Jesús le dio una respuesta y terminó su respuesta enseñándole la única barrera que había entre ese joven y su herencia (destino glorioso). Le dijo, “Una cosa te falta…” (Marcos 10:21). Mi oración es que cada uno de nosotros pueda ver lo que esté parado en nuestro camino a nuestra herencia en Cristo.
Tu salvación es prueba de que eres hijo del destino. (Efesios 1:5, 11-12). Pero la seguridad de tu destino depende de como estés habitando en el Señor. Jesús nos enseño esto, hablando de El mismo como la Vid, y nosotros los pámpanos (las ramas). La seguridad de la rama, esta en como permanece conectada al árbol. (Juan 15:1-16)
Primero, debemos entender que la consagración es un requisito esencial para cualquiera que quiera habitar en la presencia de Dios. (Salmos 15:1-5, 24:3-4) Jesús estaba habitando en el amor del Padre porque siempre hacia lo que agradaba a Dios. (Juan 8:29). Nosotros debemos comprometernos a vivir una vida consagrada, si es que queremos permanecer en la Vid. (Juan 15:3).
Segundo, debemos dar fruto. Esto es, que debemos estar comprometidos a ganar almas para Cristo, ó sino corremos el peligro de ser cortados. (Juan 15:2). Fuimos elegidos, escogidos para estar en acción y para dar frutos, y para asegurar que nuestros frutos permanezcan. (Juan 15:16)
Tercero, para cumplir nuestro destino glorioso debemos estar plantados en la Casa de Dios, bajo el pastor que Dios envió para cuidarnos. (Salmos 92:13). También dice la Palabra, “y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia. Y acontecerá que cuando os multipliquéis y crezcáis en la tierra…” (Jeremías 3:15-16)
Es seguro que cumplirás tu destino mientras estés habitando en el lugar que Dios señaló para que le adores y bajo la cobertura de tu pastor. (2 Samuel 7:10). Por esto, cada persona que verdaderamente este habitando en Dios, es un verdadero campeón.
Por la aplicación de estos tres puntos claves, todos podrán cumplir con su destino de manera gloriosa y grandiosa.
Estos puntos no son negociables en nuestro esfuerzo en cumplir con el destino glorioso que nos fue asignado. Nadie en la familia Sonido De Alabanza regresará con manos vacías, sino que cada uno vendrá con por lo menos una persona que entra en el Reino de Dios en este mes. Algunos tendrán familias completas que los seguirán al templo en este mes, y conocerán a Jesús. En verdad, es tiempo de cosecha en Sonido De Alabanza.
Yo creo que la gloria de Dios en nuestras vidas atraerá a multitudes a Jesús. (Zacarías 8:20-23). Por lo tanto, el tema profético de este mes de Abril 2010 es:
Yo Soy Hijo Del Destino. (Romanos 8:29-30)
Habrá una restauración sobrenatural de los destinos de cada creyente en Sonido De Alabanza durante este mes, en el nombre de Jesús!! Amen y Amen.
¡Jesucristo es el Señor!
-Esdras Ferreras